abr 14, 2011

Enviado en Actualidad, Destacadas, Festivales | 51 Comentarios

Bafici 2011: CAPRICHO OF THE DEAD

Bafici 2011: CAPRICHO OF THE DEAD

L. A. Zombie / Bruce LaBruce / Alemania – Estados Unidos – Francia / 2010

Según Richard Moore (responsable del Festival Internacional de Cine de Melbourne, Australia) este es “un film artístico sobre zombies” (*). Un tercio de la audiencia que se retiró indignada durante la proyección en el Raindance Film Festival, Inglaterra, no dijo nada (www.theyorker.co.uk). Según un moderador del sitio gayheaven.org -que prohibió el posteo de la película en el foro-, es “sólo otra de tantas películas trash excesiva y desagradable”. Karen Oughton, de fangoria.com, entre faltas de ortografía opina que es “un film muy bien hecho y reflexivo”. Según la ley, ninguna película sin calificar puede ser proyectada en Australia, pero como L. A. Zombie es inclasificable (según Donald McDonald, director del Film Classification Board de Australia), no fue posible y por ende, resultó borrada del festival de Melbourne (*).

Un zombie emerge de las aguas y revive a cuanto muerto se cruce en el camino mediante la penetración y eyaculación en las heridas del difunto. Luego, el revivido devuelve el favor. Imágenes urbanas de Los Ángeles y sexo con homeless, drogadictos y mafiosos muertos. Es todo. Perdonando, a un nivel benevolente y divino, los horrores de continuidad, las miradas a cámara del protagonista, que un zombie se ponga un preservativo, y las intenciones de un mensaje social a través de la gente que vive en la calle, no existe una búsqueda estética del acto sexual como en Paul Morrissey (Andy Warhol’s Frankenstein, 1973), Nagisa Oshima (El imperio de los sentidos, 1976) o, sin ir tan lejos en el tiempo, Larry Clark (Ken Park, 2003) o Michael Winterbottom (9 songs, 2004). El director de Porn of the dead (2006), Rob Rotten, no creo que tenga la audacia de considerarse “un artista que trabaja en el porno” (*) como hace LaBruce al hablar de su labor. Esto es cine porno-gay-gore-zombie, un entretenimiento adulto que sólo busca excitar con la cámara.

L. A. Zombie es distribuída en un formato soft (el que se presentó en el BAFICI, de poco más de 60 minutos) y otro hardcore de más de dos horas de duración. La diferencia: la cantidad de tiempo que se toma para mostrar las escenas pornográficas. El póster publicitario incita a relacionar la película directamente con el cine de George A. Romero, en el que detrás del zombie hay un mensaje social, pero no se llega nunca a eso. No utiliza ningún lugar común del género de terror o su derivado zombie sino que extrae los elementos básicos del cine porno para filmar a un zombie con un apetito sexual. LaBruce sólo provoca el hastío en la repetición de los actos sexuales (mas no de las posiciones) como simple pornografía y no como redención del desvalido, o como él lo define “metáfora de sanación” (*), superando lo más truculento del cine trash y el bondage hentai. La puesta de cámara tiene la intención del disfrute necrófilo (y no tanto, pues el muerto revive en medio) y el voyeurismo del acto hidráulico entre un pene y un tórax desgarrado, un agujero de bala en la espina, una boca o un ano. No hay más que el disfrute que el de cualquier otra película para adultos pueda dar: excitación y gozo. Fuera de esto, sólo queda la intencionalidad del escándalo como maquinaria creadora de películas de culto insípidas que se hacen populares por ser prohibidas o reinventadas como equino de batalla contra la censura, el banneo y la injusticia del rating.

(*) Información extraída del diario australiano The Age (www.theage.com.au).

Adrián Zorgno es alumno de segundo año de la carrera de Periodismo y Crítica Cinematográfica de CIEVYC

Este artículo también se publica en http://www.estoesunbingo.com.ar

  1. FranK dice:

    Hola me parece que Luz puede estar exgerando un poco en algunas frases, porque debe ser muy sanguínea, pero en muchas cosas tiene razón: la crítica no me aprece acertada, yo vi la película en el bafici y vi como algunos críticos conocidos se levantaban y se iban en medio de proyección y después hicieron críticas vacías. Este no es el caso, pero me parece Adrián que para hacer crítica sobre algo específico como es la temática homosexual tenés que leer e informarte más. Mucho mas. Y sino no la hagas y deja que lo haga alguien más. Lo que te dice Luz en cuanto a contenido terico no está mal, y lejos de aceptar algo te mantenés en una postura inexplicable.
    Otra cosa: yo soy gay y a mi no me excitó para nada la peli, los planos “porno” como los llamas, ni nada de eso. Así que te equivocás en eso también Adrían. Si vos no sos gay, qué te hace suponer que eso puede excitar a la gente gay?? Me queda pensar que estás muy lejos de entender la líbido sexual.
    Y más aún, con tu frase “No hay más que el disfrute que el de cualquier otra película para adultos pueda dar: excitación y gozo.” No no.
    Me parece que tenés que rever varios conceptos. Del cine y de otras cosas, porque en realidad todo está unido. No será lo mejor de BruceLaBruce, pero me parece que equivocaste el ángulo. Como lector de críticas, la tuya no me gustó.
    Y como parte de la comunidad gay, Luz tiene razón en que es una minoría aún (aunque haya cada vez más closet abiertos, no tiene nada que ver) y en que varios de los comentarios que hiciste fueron bastante desafortunados.

Dejar una respuesta