jul 1, 2011

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Dossier Caetano: La lucha sigue siendo tribal, de clase

Dossier Caetano: La lucha sigue siendo tribal, de clase

(Sobre algunos textos de Caetano)

Según datos publicados en Clarín, las tres películas más vistas durante 1995 fueron Caballos salvajes (Marcelo Piñeyro), Las cosas del querer 2 (Jaime Chávarri) y No te mueras sin decirme a dónde vas (Eliseo Subiela). Ese mismo año, en su número de julio, la revista El Amante/Cine cede un poco de espacio en la página de obituarios y publica un texto firmado por Israel Adrian Caetano: “Agustín Tosco Propaganda”. Tal como su nombre lo indica, es un texto panfletario. Cualesquiera que sean las objeciones que se les puede adjuntar a los manifiestos de cine -que fueron escritos por jóvenes inexpertos y sulfurosos, o que los textos no son acompañados por obras-, aquí no se cumplen. A partir de los textos de Caetano, su obra fílmica es clara en cuanto a lo que le interesa.

Tosco Propaganda tiene como subtitulo: “en contra del llamado cine argentino y a favor del pueblo y del cine propiamente dicho”. Si bien en el artículo no se menciona ningún nombre, de una entrevista conjunta publicada por El Amante en un número anterior (Conversación en el Maxi, Nº 40) y de la posterior llevada a cabo por Silvia Schwarzböck en sus dos estudios críticos publicados (sobre Un oso rojo y Crónica de una fuga, Ed. Picnic), se deduce que los dinosaurios a los que el texto llamaba a derrocar eran varios: el morboso cine pos dictadura y el cine de los directores que se alejaron de la realidad y se volvieron insensibles. No me mencionan películas, pero si directores: Subiela, Pino Solanas, etc. Tosco Propaganda sigue y proclama ser un espectador más, parte del pueblo,  y como parte integrante no quiere que se lo engañe más: “el pueblo no prefiere cine extranjero. Al pueblo se lo engaña y luego se lo suelta en el campo con la seguridad de que el adiestramiento ha sido eficaz (…) Destapemos la falacia. Digamos que el cine extranjero es masivamente visto gracias a la ayuda de la obsecuencia del sistema cinematográfico argentino”.

Ese párrafo rotundo expone uno de los puntos de vista más interesantes de Caetano como director, que es el del respeto al espectador. Si Caetano afirmó interesarse por directores como Ford, Godard, Buñuel y, sobre todo, Carpenter, es por la postura de cada uno de ellos frente a su obra. Si el cine de Ford da clases de narrativa y el de Godard clases de estética cinematográfica, Buñuel y Carpenter son lo más grandes, creadores de suspenso que saben hacer un cine masivo y no descuidan la narración. Estos tres puntos (llegada masiva, entretenimiento y narración) son claves para Caetano como director. Porque entiende que la subversión ahora no está en volver a descomponer el lenguaje (en hacerlo elitista y artístico), sino en aprender a manejar los recursos del cine que gusta a todos.

En plenos años de estallido del Nuevo Cine Argentino, Tosco Propaganda afirma “amar el terror, el western, el policial, la ciencia ficción, la pornografía como contracultura de una falsa intelectualidad impuesta en las pantallas”. En ese momento, defender el género es más valeroso que la falsa poética. La falsa poética y falsa solemnidad, que en el cine se entiende como el peor cine con pretensiones artísticas, son rechazadas por Caetano por considerar que los directores que le son afectos “quieren venderse ellos mismos con el pretexto de que tienen cosas importantes que decir”. Con respecto a esta falsedad, en una entrevista que le hicieran Claudia Acuña y Gustavo Noriega (EA Nº 91), Caetano opinó que el Nuevo Cine Argentino “no era tal” y que solo se trataba de un recambio generacional.

Por lo tanto, Caetano, como representante de las grandes películas está en abierta oposición a la obra de los que por esos años formaron el NCA. Para el director, lo importante es la industria. Se queja de que en Argentina no hay política cultural (que incluye a mucha gente), pero el organismo encargado de promover todos los cines, el INCAA, solo presta favores a algunas películas grandes. Caetano entiende que en un país como Argentina la política cultural que debería adoptarse es la de posguerra. La producción de posguerra incluye repartir la plata en muchas películas por año, dejando a los directores y productores la difícil tarea de hacer una película satisfactoria para el público con los menos recursos posibles. Más adelante, en la misma entrevista, vuelve a referirse a la industria cuando dice “[entretener] es necesario, pero no suficiente (…) creo que se puede dar la discusión acerca de cómo crear una industria, un negocio honesto y masivo y no un negocio oscuro y para pocos.”

Rechazo. El miedo al aburrimiento

Entretener al público con películas bien hechas, que el público pueda entender, es un fin dignísimo para cualquier director. Por películas bien hechas se entiende a películas que apuestan a la precisión narrativa clásica, el uso del género como estructura reconocible para el espectador, y la economía de recursos precisos como el encuadre, la actuación y el montaje. Según el director, todos los elementos deberían estar dispuestos en función del fin último: contar una historia como se debe.

En el número 36 de la revista Film, Caetano escribió lo siguiente con respecto a Vampiros de Carpenter (a quien, en otra nota en EA Nº 45, declara como “el máximo exponente del cine de los pobres”): “Hoy el trabajo sucio consiste en contar historias y no en formular declaraciones, transmitir obsesiones o dictar lecciones; consiste en pensar en el espectador como un destinatario y no como un medio. Carpenter sabe que la narrativa clásica no es una moda, sino más bien una meta necesaria, que muchos denigran/admiran/ignoran pero pocos saben hacer bien”. Otra vez, la opinión de Caetano sobre el cine es clara. Hoy, a 16 años del manifiesto de Tosco Propaganda, la obra de Caetano –compuesta de películas, cortos y series de televisión- habla por si sola. Caetano dejó el lenguaje propagandístico escrito para volcar su punto de vista en el cine. Con mano firme, hace un cine para todos. Cultural y no artístico.

Diana González es egresada de la carrera de Periodismo y Crítica Cinematográfica de CIEVYC

Bibliografía

Caetano, Israel Adrián, “Agustín Tosco Propaganda”, en: El Amante. Cine, Año 4, Nº 41, julio de 1995, p. 50

Noriega, Gustavo; Acuña, Claudia, “Tiro libre. Entrevista a Adrián Caetano”, en: El Amante. Cine, Año 8, Nº 91, octubre de 1999, pp. 32-37

Quintín, “Defensor del pueblo”, en: El Amante. Cine, Año 12, Nº 129, enero de 2003, pp. 12-16

Quintín; Bernades, Horacio, “Conversación en el Maxi. Entrevista con los realizadores de Historias breves”, en: El Amante. Cine, año 4 Nº 40, junio de 1995, pp 23-27

Caetano, Israel Adrián, “Carpenter sabe”, en: Film, nº 36, pp 28-29

Schwarzböck, Silvia, “Entrevista a Israel Adrián Caetano”, en: Estudio crítico sobre Un oso rojo, Buenos Aires, Picnic editorial, 2009, pp 65-81

Schwarzböck, Silvia, “Algo que no se ve. Entrevista a Israel Adrián Caetano sobre Crónica de una fuga”, en: Estudio crítico sobre Crónica de una fuga, Buenos Aires, Picnic editorial, 2007, pp 73-92

Campero, Agustín, “Nuevo Cine Argentino. De Rapado a Historias extraordinarias”, Buenos Aires, Universidad Nacional de General Sarmiento, 2008

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